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El Bellver – Comida ecológica sin gluten en el Pla de la Calma (Barcelona)

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Si estáis en Barcelona, os gusta la montaña, caminar y/o la buena comida, dejad ya de mirar hacia Montserrat o Collserola porque encontraréis todo esto en El Pla de la Calma, en el Turó de Tagamanent, en el Parque Natural de El Montseny (Barcelona). Está a unos 40 minutos en coche desde Barcelona y, una vez coges la salida del pueblo Tagamanent, está todo muy bien indicado.

boletín sin gluten mensual 1
Lo primero que encontraréis al llegar aquí es la Masia El Bellver, que a día de hoy hace a la vez de restaurante y de punto de información del parque. La Diputación de Barcelona la restauró hace poco convirtiéndola en una casa literalmente autónoma, pero manteniendo la estructura original del siglo XVIII.

Pla de la Calma
Fotografia tomada de su web

Una amiga de la universidad me habló de este sitio y, finalmente, encontramos un día para ir a comer allí y disfrutar de la comida ecológica sin gluten del bufete degustación que ofrecen los fines de semana. Es un bufete que varía en función de los alimentos que les sirven sus proveedores de los pueblos vecinos. Sus platos estrella son el caldo preparado a fuego lento, el pollo de payés con peras y canela, los pies de cerdo tostados y maridados con plantas aromáticas del Pla de la Calma o el conejo con zanahorias y vino rancio. Como veis, todos los productos son muy típicos de la gastronomía catalana, pero de la calidad y la forma en que los preparan potencian todos los sabores.

comer sin gluten en el pla de la calma

Tras sentarnos en el restaurante, el cocinero salió para explicarnos el bufete de ese día. En ese momento le comenté que necesitaba comer sin gluten y, cuando iba a mostrarle la tarjeta de viaje sin gluten, me dijo que no hacía falta y, directamente, me indicó qué platos podía comer y cuáles no. Ese día había butifarras, “trinxat” de col y patatas, pastel de verduras, arroz, ternera, conejo y pollo. Excepto el pan y los postres que preparan ellos, ese día pude comer de todo sin problema. Además, cuando el cocinero acabó de explicarnos el origen de los ingredientes y las recetas de cada plato, estaba mucho más tranquilo. Aun siendo un bufete, lo tienen todo muy bien ordenado, con lo que la contaminación cruzada queda más o menos controlada. Y digo más o menos porqué nunca sabes qué puede pasar en un bufete… ya sabéis de qué hablo…

Iglesia del Pla de la Calma

Después de comer y de disfrutar de una agradable sobremesa poniéndonos al día de cómo nos iba todo, decidimos salir a dar un paseo. Acercamos el coche al inicio del camino que sube a las ruinas de la iglesia de Santa María, en la cima del cerro desde donde se ven unas vistas magnificas del parque natural y desde donde pudimos ver la puesta de sol.
Como os decía al principio, si os gusta la montaña, caminar y la buena comida, ¡este es un sitio en el que disfrutaréis seguro!

puesta de sol en el montseny

 

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. Tended en cuenta que la lista de referencias puede cambiar. Por favor, aseguraos siempre antes de comer en los restaurantes que recomendamos. ¡Muchas gracias! 

 

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Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron con celiaquía y/o intolerancia al gluten… ¡por fin! Y digo “¡por fin!” porque antes de que me diagnosticaran me encontraba muy mal… ¡de veras! Además, soy intolerante a la lactosa – aunque de vez en cuando puedo permitirme comer un yogur y un poco de queso -, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas (kiwi, melón, sandía y plátano). Cuando era un niño, también tuve una reacción alérgica a la penicilina pero me hicieron pruebas de nuevo hace poco y lo descartaron, así que sería otra cosa… ¡sí! Dejando el polen y las plantas de lado, estos son más o menos mis problemas con la comida… Viajar y comer son mis hobbies y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… y os puedo asegurar que – más allá de los riesgos que he corrido a veces – en más de 20 años viajando por el mundo, ¡puedo contar las veces que me han “envenenado” con los dedos de una sola mano! Así que no está tan mal… ¡Espero que os gusten nuestros viajes!

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