Inicio Andorra Restaurantes sin gluten en Andorra

Restaurantes sin gluten en Andorra

1242
Compartir
nieve en el mirador del roc del quer

Change language / Cambiar idioma: es en

¡Frío y nieve! Esta era la previsión que daban los partes meteorológicos para el último fin de semana de enero… ¡Frío y nieve! Y sí sí, esta vez, acertaron de lleno. ¡Y qué pasada!
Desde principios de enero que sólo podíamos pensar en “nieve – nieve – nieve – nieve” y, os puedo asegurar que jamás habríamos pensado en que encontraríamos tanta jajaja! Además, tal y como aprendí durante el tiempo que viví en Helsinki: no existe el mal tiempo, ¡solo la mala ropa!

bocadillos sin gluten Viena

Llegado el viernes por la tarde, nos abrigamos bien y, tras zamparnos un buen Frankfurt sin gluten en el Viena de Sabadell, emprendimos la marcha hacia Andorra. Suerte que salimos pronto porque cuando estábamos llegando a Bagá ya nos encontramos con una hora de cola… hubo gente que tardó 8 horas desde Barcelona hasta la frontera con Andorra… la verdad es que esos dos centímetros de nieve que había en la carretera causaron muchos estragos…

nieve en andorra

Tras cuatro horitas y media de viaje y disfrutando por esas carreteras blancas llegamos a nuestro apartamento. Lo habíamos alquilado en Apartaments Els Llacs, justo a la entrada de Canillo, viniendo desde El Pas de la Casa. ¡Nos dieron un apartamento muy chulo! Todo el mobiliario parecía nuevo, estaba muy límpio y, lo mejor de todo, era que teníamos vistas a la montaña. Bueno no… esto no era lo mejor… no… ¡lo mejor era el spa que tenían abajo!

Apartaments els Llacs canillo

Una vez acomodados en el apartamento, nos pusimos cómodos y, aunque durante el camino nos habíamos comido algunas palmeritas sin gluten de LA CELIACOTECA, nos hicimos la cena. Se puede comer sin gluten en Andorra en restaurantes como “Can Manel”, en la Calle Mestre Xavier Plana de Andorra La Vella, o al “Jaleo” en la Calle Parc de la Mola de Escaldes, o al Viena, o al McDonalds, o al “And Burger Zero” en Cap del Carrer de Andorra La Vella… o a cualquiera de las braserías y restaurantes italianos que hay por la avenida principal… pero esta vez decidimos hacerlo diferente y tomarnos el fin de semana de relax y cocinar en el apartamento. Ese día tocaba salchichas sin gluten con huevos revueltos que habíamos comprado en el Mercat Central de Sabadell.

salchichas sin gluten

Y de postre… ¡Buaaaah! ¡A falta de nata, siempre va bien Nutella! Y esto, acompañado de unas fresas del tamaño de un puño… ¡entra de maravilla! ¡Ese día nos pusimos las botas jaja! Tras semejante comilona, nos sentamos en el sofá y se nos hicieron las tantas hablando y planeando futuros viajes.
fresas con nutella

Al día siguiente, nos levantamos a -6 grados de temperatura…

tiempo en pas de la casa

Por suerte, Isabel había traído un buen cargamento de LA CELIACOTECA… para desayunar nos partimos un donut de chocolate y una especie de “Phoskito” pero seguro que 100.000 veces más rico. ¡Y más sano jaja! Y todavía nos quedaban otro donuts de chocolate y tres blancos… ¡Me encanta! ç

palmeritas sin gluten
Después de desayunar, nos abrigamos y salimos a hacer la ruta que habíamos planeado: empezábamos por la iglesia románica de Sant Joan de Caselles, que data del siglo XII y tiene un campanario y una torre preciosos. ¡Además, con tanta nieve era todavía más bonita! ¡Os recomiendo visitarla! Es una parada rápida, ya que la iglesia está cerrada, pero vale la pena caminar a su alrededor. La encontraréis en el camino antiguo de Canillo, dirección Francia.

Iglesia de Sant Joan de Caselles

Aunque la previsión era mala, durante la mañana tuvimos el cielo bastante claro, así que fuimos a la siguiente parada, el Mirador Roc del Quer en Canillo. Mientras subíamos por la carretera veíamos todo el valle nevado, con las casitas a lo lejos y las montañas imponentes detrás. ¡Una pasada! Al llegar a la zona de parking, dejamos el coche allí y empezamos a caminar hacia el mirador. Pensábamos que estaba más cerca pero tardamos media hora o más en llegar a la pasarela… tengo que reconocer que nos distrajimos un rato jugando con la nieve y haciendo fotos. A parte, el caminito que habían hecho los anteriores visitantes resbalaba un poco. Debíamos de estar caminando sobre medio metro o hasta un metro de nieve en algunas partes… ¡genial!

mirador roc del quer

Después de unos cuantos resbalones y muchas risas, llegamos a la pasarela. A unos 500 metros de altura, una pasarela doce metros de la cual están en suspensión. En el extremo encontraréis la figura de un pensador sentada al borde – se trata de una escultura de Miguel Ángel Gonzalez. Aparte de la vista que se puede ver desde allí, parte del suelo de la pasarela es de cristal, lo que acentúa la sensación de altitud. Estuvimos allí un buen rato observando el paisaje y admirando las montañas y pueblecitos a nuestros pies. ¡Precioso! A ver si podemos volver en verano, cuando no haya nieve y haga mejor temperatura, para ver la diferencia…

escultura miguel angel gonzalez en canillo

Aunque ya era tarde, nos quedaba todavía ir a ver el Pont de la Margineda – el puente medieval más grande que se conserva en el Principado – en el antiguo camino real hacia Andorra La Vella, cerca de Sant Julià de Loria. Es un puente que queda un poco escondido, a la derecha de dos rotondas grandes que hay antes de llegar a Andorra La Vella. Además, tiene un parking muy pequeño, lo cual lo hace más difícil encontrarlo… paseamos por allí un ratito y tras cruzarlo y mirarlo desde todos los lados, hasta desde otro puente más lejano, decidimos volver al apartamento. ¡Estábamos hambrientos!

Pont de la Margineda

Preparamos unas hamburguesas sin gluten con queso y tomate natural que nos sentaron de fábula… y de postre, ¡pues nos terminamos las fresas jaja!

hamburgesas sin gluten en andorra

Tras una siesta que se nos fue de las manos – nos despertamos a las siete de la tarde – nos pusimos los albornoces y bajamos al spa. Al llegar al hotel fuimos a verlo y parecía que había poca cosa pero una vez dentro alucinamos. A pocos metros de la puerta de entrada había un jacuzzi. A la izquierda del jacuzzi había uno de esos cubos de agua fría que te echas por encima tirando de una cuerda… para luego entrar al baño turco. Tras el baño turco había la posibilidad de salir fuera a un jacuzzi en la terraza. Esto fue lo mejor creo. Al cabo de un rato dentro del agua rodeados de 40cm de nieve, salimos del jacuzzi y restregándonos nieve por el cuerpo a -4 grados de temperatura, volvimos dentro para ir a la sauna. Y así un par de vueltas. ¡Genial!

lomo con queso y huevos

Al volver del spa, súper relajados y muertos de hambre otra vez, nos duchamos rápido y preparamos la cena: lomo de dos colores con queso y huevos revueltos. ¡Qué tierno estaba ese lomo! La verdad es que comer en el apartamento nos proporcionó mucha flexibilidad y seguir el horario que quisiéramos.
Después de cenar caímos rendidos en la cama hasta el día siguiente.
El domingo nos levantamos a las ocho y media – relativamente pronto por ser domingo – para tener tiempo a recoger todo y poder salir temprano, ya que queríamos volver a España pasando por el puerto de Puymorens, ya que el viernes no habíamos podido pasar por culpa de la nieve. Al ser de día y estar todo tan nevado, paramos en varias ocasiones para hacer fotos y contemplar el paisaje.

port de puymorens

El viaje ya había llegado a su fin… ¡otro fin de semana perfecto! Llegamos a Barcelona a la hora de comer, ideal para comernos un crep sin gluten de jamón serrano con queso brie y otro de nutella de postre. ¡Había que recuperar energía para empezar bien la semana ;)!

crep sin gluten de jamon serrano y brie

 

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. ¡Muchas gracias! 

 

¡SUBSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN PARA NO PERDERTE NINGUNA PUBLICACIÓN!

Subscríbete a nuestro boletín

* indicates required





Compartir
Artículo anteriorTommy Mel’s… ¡Una hamburguesa sin gluten americana de verdad!
Artículo siguienteMás Que Bocados – el mejor restaurante sin gluten de Alcalá de Henares
Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron con celiaquía y/o intolerancia al gluten… ¡por fin! Y digo “¡por fin!” porque antes de que me diagnosticaran me encontraba muy mal… ¡de veras! Además, soy intolerante a la lactosa – aunque de vez puedo permitirme comer un yogur y un poco de queso -, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas (kiwi, melón, sandía y plátano). Cuando era un niño, también tuve una reacción alérgica a la penicilina pero me hicieron pruebas de nuevo hace poco y lo descartaron, así que sería otra cosa… ¡sí! Dejando el polen y las plantas de lado, estos son más o menos mis problemas con la comida… Viajar y comer son mis hobbies y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… y os puedo asegurar que – más allá de los riesgos que he corrido a veces – en más de 20 años viajando por el mundo, ¡puedo contar las veces que me han “envenenado” con los dedos de una sola mano! Así que no está tan mal… ¡Espero que os gusten nuestros viajes!

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here