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Sant Sadurní d’Anoia: dónde menos te lo esperas, encontrarás un restaurantes sin gluten

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restaurantes sin gluten en barcelona

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Barcelona es una ciudad que cada día puede ofrecerte algo nuevo y diferente y, por esta misma razón, es imposible conocerla bien si no la visitas más de una vez. Aun así, en una semana hay tiempo suficiente para visitar los puntos de interés turístico más conocidos y, a la vez, disfrutar de la buena comida sin gluten que ofrecen algunos de sus restaurantes.
Pero nuestro viaje a Barcelona no empezó allí. Los primeros tres días, estuvimos de relax en Sabadell (dónde vivo actualmente), paseando por la ciudad para que Isabel la conociera, viendo alguna película y cocinando en casa.

hamburguesa sin gluten casera

De hecho, ese fin de semana quedamos con Carles y Aurea, la pareja con la que bajo a Marruecos cada fin de año (si os interesa, os dejo el enlace de la primera y segunda parte de ese viaje tan alucinante). Fuimos al Restaurant La Casona, en la calle Riera Villaret número 11, al lado de El Corte Inglés de Sabadell. Se trata de un restaurante familiar donde preparan las típicas recetas de la cocina catalana. ¡Estaba tan rico que no nos acordamos ni de fotografíar los platos! Carles y yo nos partimos unos Caracoles “a la llauna” y de segundo cada uno nos pedimos nuestro plato. Isabel pidió unas costillitas de cordero y patatas fritas y yo un entrecote con escalibada.

Cremas dino

El domingo, para desayunar, cogimos un paquete de palitos y probamos unas cremas que nos habían enviado desde Helados Dino. Hay cinco distintas: una es de pistacho (¡esta nos sorprendió! Es como comer pistacho líquido, ¡buenísima!); otra es de cacao con almendras; otra de cacao con avellanas (muy suave); otra de avellanas y almendras con sal maldon (el contraste que le da la sal maldon es delicioso. Nos costó parar comerla); y, la última, la llaman Taormina, una crema de almendas y avellanas con limón y mandarina (el limón predominaba bastante y no nos gustó tanto como las otras, pero oye, para gustos… ¡colores!). Por ahora, las podéis comprar online a través de Deliveroo o en algunas de sus tiendas en Barcelona.

Por la tarde, dimos otro paseo por Sabadell, esta vez por el Parque Cataluña y la zona de Padock y, llegada la hora, fuimos a ver atardecer desde uno de mis sitios favoritos, cerca de Terrassa.

Puesta de sol en Montserrat Barcelona

Empezábamos una nueva semana con un lunes de visitas, digamos que, gastronómicas. Por la mañana, fuimos a ver la Fábrica de chocolate Simon Coll, para mi uno de los mejores chocolates que hay. Llegamos por la mañana al Espai Xocolata Simon Coll del número 37 de la Calle Can Pere, en Sant Sadurní d’Anoia. En este espacio, sin tener que movernos de una única sala, nos explicaron la historia del chocolate y su proceso de fabricación: desde el cultivo de las bayas, los distintos tipos y su selección, su transporte y los procesos que sigue hasta que llega a su fábrica y se convierte en las deliciosas tabletas del barco.

Visita fabrica chocolate Simon Coll

Durante la visita, también te muestran como son las bayas frescas, las secas, te dan a probar distintos tipos de grano de cacao puro y, finalmente, algunos de sus chocolates. Informad que sois celíacos antes de empezar la visita, ya que no podemos probar todos sus chocolates. Para terminar con la explicación, te desvelan parte de sus sistemas de fabricación, ya que al lado de la misma sala de visitas, tienen algunas de las máquinas para hacer bombones y figuras de chocolate. Fue una visita muy instructiva e interesante, tanto para niños como para adultos. Una vez acaban la visita, te llevan a su tienda. Allí nos compramos unas terrinas de chocolate para comer de postre en casa… ¡riquísimas!

tienda chocolate simon coll

Al salir de la tienda, dejamos el chocolate en la nevera del coche y buscamos un restaurante dónde comer antes de ir a la visita a las Cavas de Codorniu que también podíamos hacer con la entrada a Simon Coll. No fue nada fácil, ya que era lunes y, encima, a mediados de agosto. Finalmente encontramos el restaurante Il Picarolo, en el 54 de la Calle Industria, en Sant Sadurní d’Anoia. Para nuestra sorpresa, disponían de un pequeño menú sin gluten. Tampoco hicimos foto de la comida, pero tomamos unas verduras a la plancha y de segundo un plato de lomo con patatas y huevo que estaba bastante bien. ¡De postre un helado!

bodega cavas codorniu

Nada más llegar a las Cavas Codorniu quedamos alucinados con la inmensidad de todo aquello. Empezamos la visita con un vídeo 3D sobre su historia y de cómo hacen el cava y, luego nos montamos en un trenecito que nos hizo un recorrido narrado por todas sus instalaciones (tanto las viejas como las nuevas). Íbamos parando en os edificios principales dónde nos presentaban los distintos procesos de la producción de cava. Luego nos bajaron a las bodegas subterráneas dónde las botellas reposaban a temperatura constante. ¡Esa parte me encantó!

visita cavas codorniu

¡Al acabar la visita, fuimos a una sala de catas que era genial! Para llegar allí pasabas por un pasillo lleno de vitrinas dónde mostraban la evolución de la imagen de la marca y los distintos tipos de cava y botellas que han usado a lo largo de los años. Una vez dentro de la sala, nos dieron a probar tres tipos de cava distinto.

Al salir de Codorniu fuimos directo a Barcelona, para dar un paseo por el centro. Con el fin de ahorrarnos el pastón que vale aparcar en el centro, dejamos el coche en Avenida Tibidabo y, desde allí, cogímos la línea L7 en Plaza Kenedy para bajar hasta Plaza Cataluña para ir a ver la Catedral, bajando por el Paseo del Ángel.

plaza felipe neri barcelona

Desde allí, subimos por la calle del Bisbe hacia la Plaza Sant Jaume (dónde se encuentran el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña), desviándonos hacia la Plaza Felip Neri. En las paredes de la iglesia de San Felipe Neri, todavía se pueden ver los restos de la metralla de una bomba que, en 1938, lanzó la aviación del bando sublevado durante la Guerra Civil, en la que mataron a 42 personas refugiadas en el sótano de la iglesia, la mayoría niños. Desde allí, fuimos a ver la Catedral del Mar, en el barrio de la Ribera, para luego dirigirnos hacia el Paseo Marítimo pasando por el barrio del Born.

creps sin gluten en barcelona

Se nos hizo de noche mientras hablábamos sentados en uno de los bancos del paseo y, dado que estábamos cerca del Creps Barcelona de Via Laietana 45, fuimos directos hacia allí. Una vez sentados y con la posibilidad de seguir descansando los pies, nos decidimos a empezar por un crep salado cada uno: ella pidió el crep sin gluten de espinacas, miel y queso de cabra, y yo pedí el de crep sin gluten de jamón serrano y brie. Aunque la masa de los creps salados está hecha a base de trigo sarraceno, es importante que les informéis de que sois celíacos para que lo tengan en cuenta a la hora de preparar vuestros creps. De postre decidimos partirnos un crep de nutella con virutas de chocolate y una bola de helado de vainilla. Cuando pidáis el crep dulce, recordadles que sois celíacos y que os preparen el crep con la masa salada, ya que la dulce contiene gluten.

Tibidabo por la noche

Después de cenar, cogimos la L7 de vuelta al coche, pero antes de volver a casa, subimos hasta el Tibidabo para ver la ciudad de noche, desde arriba la montaña. A parte de que la iglesia del Tibidabo y algunas atracciones del parque – la noria y el tiovivo – están iluminadas, desde allí arriba se puede ver toda la ciudad iluminada: desde la Torre Agbar de colores azules y rojos a la izquierda, con las “Torres Gemelas” – la torre Mapfre y el Hotel Ars – en medio, seguidos del puerto olímpico hasta llegar a Montjuic. ¡Precioso!

postres de chocolate sin gluten con nata y yogur

El martes nos dimos una tregua… nos levantamos tarde y, después de comer estrenamos las terrinas de chocolate Simon Coll que habíamos comprado el día anterior. ¡Menudo postre nos hicimos! Sacamos 9 y las rellenamos de tres cosas distintas. Hicimos tres terrinas de chocolate con yogur griego y mermelada de fresa; otras tres de nata con virutas de pastelería de colores; y otras tres de yogur con mermelada de arándanos.
Con el estómago lleno y bien descansados, a media tarde volvimos a Barcelona para pasear por La Rambla, ver la plaza real y cenar en el Ginos del Maremagnum.
Al llegar al restaurante, estaba lleno y teníamos que esperar demasiado tiempo, de manera que decidimos volver a casa a cenar. Al día siguiente íbamos a visitar varios monumentos de Gaudí y otros arquitectos (La Sagrada Familia, el Hospital San Pablo y El Parque Güell) y nos iría bien ir a dormir temprano.

puerto olimipco barcelona

Podéis ver las fotos del viaje aquí.

Si buscas otros restaurantes sin gluten en Barcelona, te recomiendo los siguientes:

1) El Mussol, de comida típica catalana. Tienen un menú aparte y te traen cubiertos y aderezos solo para ti. Están en:

– Calle Aragó 216.

– Calle Caspe 19.

– Avenida Diagonal 488.

– Plaza España, en el Centro Comercial Las Arenas.

2) Il Piccolo Focone, aquí podrás comer una pizza sin gluten deliciosa y un tiramisú sin gluten todavía más bueno.Está en la calle Dos de Mayo 268.

3) Messie Pizza. Este es una pizzería 100% sin gluten. Sus postres también están muy buenos. Están en la calle Siracusa 15.

4) Dionisos Greek Restaurants. Si buscas comida griega sin gluten, este es un buen restaurante. Está en la Calle Aribau 50.

5) Can Conesa en Calle Llibreteria 1, es una buena opción para un bocadillo sin gluten.

6) Viena, es una cadena de comida rápida de alta calidad, dónde encontrarás ensaladas y tres tipos de bocadillos sin gluten. Están en:

– Calle Pelai 16 (Cerca de Plaza Cataluña).

– La Ramla 115.

– Pedralbes Centre en Avenida Diagonal 609.

7) Euskal Etxea, es un restaurante Vasco is dónde tienen pintxos sin gluten. Está en Placeta Montcada 1-3, en El Born.

8) El Nacional, es una buena opción para comer tapas sin gluten. Aunque no tienen menú sin gluten, tienen el listado de alérgenos y se come muy bien. Cada vez que vienen amigos del extranjero o que voy a cenar con clientes intento llevarles a este restaurante. Sólo el edificio ya vale la pena. Está en el 24 bis de Passeig de Gracia.

9) Nectari, en la Calle Valencia 28.

10) Out of China, en la Calle Aribau 112. Es un chino muy distinto a los bufetes libres chinos, ya que tienen una carta sin gluten aparte y el camarero te trae la comida a la mesa. Es un restaurante de verdad.

 

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. ¡Muchas gracias!

 

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Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron con celiaquía y/o intolerancia al gluten… ¡por fin! Y digo “¡por fin!” porque antes de que me diagnosticaran me encontraba muy mal… ¡de veras! Además, soy intolerante a la lactosa – aunque de vez en cuando puedo permitirme comer un yogur y un poco de queso -, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas (kiwi, melón, sandía y plátano). Cuando era un niño, también tuve una reacción alérgica a la penicilina pero me hicieron pruebas de nuevo hace poco y lo descartaron, así que sería otra cosa… ¡sí! Dejando el polen y las plantas de lado, estos son más o menos mis problemas con la comida… Viajar y comer son mis hobbies y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… y os puedo asegurar que – más allá de los riesgos que he corrido a veces – en más de 20 años viajando por el mundo, ¡puedo contar las veces que me han “envenenado” con los dedos de una sola mano! Así que no está tan mal… ¡Espero que os gusten nuestros viajes!

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