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L’Estartit: cenas, bocadillos y helados sin gluten al lado de la playa

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puesta de sol en la costa brava

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Estoy seguro de que estaréis de acuerdo conmigo: ¡los fines de semana largos son la oportunidad perfecta para escaparse a destinos cercanos! Aprovechando las fechas de la Verbena de San Juan, nos fuimos a pasar cuatro días en l’Estartit y Gerona.
L’Estartit es uno de mis lugares favoritos porque pasé todos los veranos allí con mis padres, hasta que cumplí los 18, de manera que podemos decir que crecí allí.
Este pequeño pueblo costero del Mediterráneo está a una hora y media de Barcelona, hacia el norte. Un lugar que está suficientemente cerca para un fin de semana cualquiera también. Localizado en medio de la Costa Brava, L’Estartit está rodeada de unas colinas pequeñas llamadas Rocamaura y tiene una playa larga que llega hasta Pals y Begur. Es un destino famoso entre submarinistas, ya que las Islas Medas y las distintas calitas que hay allí ofrecen una buena oportunidad para explorar el fondo marino de esta parte de la costa española en la que pueden encontrar más de 40 especies de peces y moluscos distintas, sólo en las Medas.
Su pequeño puerto marítimo, un largo paseo, una calle de tiendas e infinidad de terrazas, L’Estartit ofrece la combinación perfecta para cualquier tipo de turista. Aparte, este pueblo pertenece a Torroella de Montgrí, que tiene un antiguo castillo, una fortificación construida en la cima de una colina entre los años 1.294 y 1.301. Al subir al Castillo de Montgrí veréis una vista de 360º de esta parte del Ampurdán.

Vistas de l'Estartit desde el castillo de montgri

Tras dos horas y media jugando al Veo-Veo y a Palabras Encadenadas llegamos a L’Estartit – tardamos una hora más de lo esperado en llegar debido al tráfico. Nos instalamos en el apartamento de al lado del puerto y nos sentamos un rato en la terraza. Para los celíacos, L’Estartit no ofrece muchas opciones: hay dos restaurantes – Gelatone en el paseo y uno griego – que ofrecen platos sin gluten, pero nada más. También hay la opción de ir a Torroella de Montgrí, a 6 km de l’Estartit, dónde hay más opciones: La Fonda Mitjà en la Calle de la Iglesia nº 14, y una bocadillería llamada El Cau, arriba del todo del Paseo de Cataluña. Allí los bocadillos sin gluten están muy buenos.

boletín sin gluten mensual 1

Sabiéndolo, fuimos al supermercado GP a comprar todo lo que necesitábamos para pasar esos días allí. Este supermercado está totalmente preparado para los turistas. Allí encontrarás marcas holandesas, francesas, alemanas e inglesas que no están disponibles en otros supermercados españoles. Aparte, está abierto todos los días y la carne de su carnicería está realmente buena. Después de hablar un rato con el carnicero para que nos dijera qué hamburguesas y salchichas eran sin gluten, ya estábamos listos para volver al apartamento y empezar a disfrutar del fin de semana largo.

Lo primero que hicimos fue cambiarnos e ir a dar un paseo por el pueblo hasta la hora de cenar. Habíamos planeado cenar en la terraza mientras veíamos los fuegos artificiales de San Juan, de manera que teníamos mucho tiempo por delante, ya que los fuegos eran alrededor de las 11 de la noche. Hay pocas maneras mejores de comer una hamburguesa con huevo frito, queso fundido y tomate que hacerlo mientras disfrutas de los fuegos artificiales. ¡GENIAL! Después de cenar, fuimos a ver las hogueras y a dar un paseo por la playa hasta que ya no podíamos más y nos fuimos a dormir. ¡Necesitábamos descansar!

san juan en l'estartit

Al día siguiente dormimos hasta tarde, así que desayunamos poquito. Fuimos a comprar algunas cosas que nos habíamos olvidado el día anterior y, cuando volvimos, nos preparamos unas salchichas con huevos revueltos y tomates cherry para comer, nos pusimos el bañador y fuimos a por un helado sin gluten en La Jijonenca, una heladería en medio de la Calle Santa Anna. Luego fuimos caminando hasta la desembocadura del río Ter.

helado sin gluten en l'estartit

Al cabo de un rato, volvimos a casa, nos pusimos un buen calzado y subimos a ver la puesta de sol desde el Castillo de Montgrí. Empezamos a subir a las 19.30h, la hora perfecta porque no hacía demasiado calor y llegaríamos arriba a la hora perfecta para descansar y ver la puesta de sol, que en esas fechas empezaba bastante tarde también. Para subir al castillo se tarda entre 45 minutos y una hora andando, y no es un camino demasiado difícil… de hecho, a veces ves a los guiris subiendo con las playeras… ¡aunque no lo recomiendo para nada! Hay tramos bastante irregulares. A lo largo del camino, te encuentras con distintas construcciones antiguas que probablemente los peregrinos y constructores usaban como refugio mientras subían y bajaban, o como puntos de guardia… no lo sé seguro…
Cuando llegas a la cima, ves el castillo combinado con el paisaje desde arriba: a un lado el mar las Islas Medas y al otro la llanura y los Pirineos a lo lejos. Es un paisaje realmente bonito, especialmente a esa hora que el cielo empieza a tener colores rojizos. Eso sí, no esperéis un castillo imponente porque no lo encontraréis allí arriba… no llegaron a terminarlo porque la guerra entre la monarquía y el feudalismo terminó gracias a la consolidación del poder del Conde de Barcelona (más o menos fue algo así). En este caso, lo mejor del paseo son las vistas.

excursion al castillo de montgri

Después de ver la puesta de sol, empezamos a bajar hacia Torroella. No pilló la noche en los últimos kilómetros, de manera que fue un poco difícil caminar. ¡Por suerte, había cogido una luz frontal que nos fue de gran ayuda para ver dónde poníamos los píes!

Ya abajo, eran alrededor de las 11 de la noche, así que decidimos ir a comer un bocadillo sin gluten y unas patatas bravas sin gluten en El Cau, en Torroella de Montgrí.

¡Al día siguiente habíamos planeado ir a visitar Gerona!

Para ver las fotos del viaje, haz click aquí.

 

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. Tended en cuenta que la lista de referencias puede cambiar. Por favor, aseguraos siempre antes de comer en los restaurantes que recomendamos. ¡Muchas gracias! 

 

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Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron con celiaquía y/o intolerancia al gluten… ¡por fin! Y digo “¡por fin!” porque antes de que me diagnosticaran me encontraba muy mal… ¡de veras! Además, soy intolerante a la lactosa – aunque de vez en cuando puedo permitirme comer un yogur y un poco de queso -, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas (kiwi, melón, sandía y plátano). Cuando era un niño, también tuve una reacción alérgica a la penicilina pero me hicieron pruebas de nuevo hace poco y lo descartaron, así que sería otra cosa… ¡sí! Dejando el polen y las plantas de lado, estos son más o menos mis problemas con la comida… Viajar y comer son mis hobbies y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… y os puedo asegurar que – más allá de los riesgos que he corrido a veces – en más de 20 años viajando por el mundo, ¡puedo contar las veces que me han “envenenado” con los dedos de una sola mano! Así que no está tan mal… ¡Espero que os gusten nuestros viajes!

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