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Restaurantes sin gluten en Munich (Alemania)

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Restaurantes sin gluten en Munich

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Después de visitar Dijon, Heidelbergh y Rothenburg ob der Tauber, tras otro madrugón, llegábamos a Munich sobre las 10:30h. Fuimos directo al hotel para dejar todo el equipaje en la consigna y luego ir al taller para ver qué le pasaba al coche. Habíamos parado a desayunar unos bocadillos de paté por el camino y, durante los 30 minutos que estuvimos parados, el coche no había dejado ninguna mancha. ¡Muy extraño!

Del hotel fuimos directo al concesionario Toyota dónde ya nos esperaban. Estuvimos allí casi una hora esperando. ¡Qué nervios! Si teníamos que dejar el coche allí significaba que la avería era grande y no queríamos oír esa noticia… Finalmente, cuando llegó el chico del concesionario, nos explicó que ya lo habían arreglado. Sólo era un latiguillo de la bomba de gasoil que se había aflojado. ¡Uf, qué alivio!

De vuelta al apartamento Adagio Apartments Munich aparcamos el coche en el garaje y, aunque llovía y hacía viento y mucho frío, fuimos a dar una vuelta por la ciudad. Eran las 12h y no nos dejaban entrar hasta las 15h. “El apartamento no estaba listo” decían…

Carrillon de Marienplatz en Munich

Caminamos por todo el centro de la ciudad, pasando por la Catedral de Munich (Dom zu Unserer Lieben Frau) para llegar luego a la plaza más famosa de la ciudad: Marienplatz. Flanqueada por el nuevo y viejo ayuntamiento, esta plaza es el centro neurálgico de la ciudad, desde dónde salen numerosas calles comerciales llenas de restaurantes. Pocos sin gluten pero…

Cuando llegamos a la plaza, vimos el carrillon, una de las atracciones turísticas más famosas. Mediante 43 campanas y 32 figuras autómatas, muestra dos escenas de la edad medieval: los toneleros bailando y repartiendo cerveza (con gluten) para celebrar el fin de la peste; y un la representación del matrimonio entre Guillermo V y Renata de Lorena. ¡Por supuesto, Baviera gana! Es un espectáculo digno de ver. Suena cada día a las 11 y a las 12 horas y, en verano, también a las 17h.

restaurante maredo munich

Por esta zona encontraréis algún restaurante que ofrece menú sin gluten. Uno de ellos es el Restaurante Maredo, en Frauenplatz 7 (delante del Dom) y en la calle Rindermarkt 5. Cerca de este último, también encontraréis una tienda especializada dónde venden productos sin gluten. Se llama Vitalia y está en la calle Rosental.

tienda sin gluten vitalia munich

Si hubiese ido solo, probablemente habría ido a Maredo, al Berni’s Nudelbrett de Petersplatz a comer pasta sin gluten, o a la Pizzeria Bistro Pizzesco de Rosenheimer Str 12 que, aunque está a unos 30 minutos andando del centro, está certificada por Dr. Schär. Teniendo en cuenta que en algunos restaurantes alemanes a veces no controlan bien la contaminación cruzada, al ir con Isabel, no estábamos dispuestos a correr ningún riesgo. Ella no es intolerante al gluten si no alérgica. Tras el susto que tuvimos la semana anterior en Alicante, no queremos correr más riesgos. Estamos hablando de inyección de adrenalina y correr al hospital versus posible dolor de barriga y correr al baño… Por si acaso, llevad la tarjeta de viaje sin gluten en alemán siempre con vosotros.

Desde Marienplatz fuimos a la Torre de San Pedro desde donde pudimos disfrutar de una vista 360º de la ciudad de Munich. Tras subir unas escaleras como las de la Torre Asinelli de Bolonia o las de la Torre del Ayuntamiento de Rothenburg ob der Tauber, llegamos arriba dónde nos recibieron de nuevo el viento y el frío.  No fue muy agradable porque allí arriba el viento y el frío eran más acusados. No íbamos suficientemente abrigados para estar en al calle a 11 grados… ¡Qué raro se nos hacía esa temperatura en pleno agosto!

Hofbrauhaus munich

De nuevo en la calle, ya sólo quedaba una hora para poder entrar en el apartamento, así que decidimos ir a pasear por las calles antiguas del centro histórico, por detrás del Antiguo Ayuntamiento. Finalmente llegamos a la Hofbräuhaus, una de las cervecerías más famosas de la ciudad, y me atrevería a decir que de Baviera también.

Hace seis años, cuando trabajaba en Dr. Schär, había ido allí con unos compañeros de trabajo. Uno de ellos hablaba alemán y, tras largas conversaciones consiguió que me prepararan unas verduras caldosas con carne de cerdo hervida o algo así… pero esta vez no fue tan fácil. De hecho, cuando preguntamos al que parecía el responsable del comedor, su respuesta fue muy concisa: “Gluten frei¿?, I do not know” y se fue. ¡Vaya fracaso! Así no se trata a los clientes…

pasta sin gluten a la carbonara

Al fin llegó la hora de entrar al apartamento. Estábamos helados y bastante cansados. Subimos todo arriba y nos preparamos un poco de pasta con nata y bacon para luego echarnos una merecida siesta. Nuestra sorpresa fue lo sucio que estaba el apartamento. Los muebles estaban cubiertos de una fina capa de pelusa blanca. ¡Asqueroso! Ya teníamos la comida haciéndose, de manera que hicimos fotos, lo limpiamos un poco nosotros y ya nos quejaríamos más tarde. Habíamos decidido quedarnos en casa descansando el resto del día para preparar cosas para el resto del viaje.

Esa tarde la dedicamos a descansar, reservar los Free Tours del día siguiente y jugar a juegos de mesa que habíamos traído. El tiempo no invitaba para nada a salir y a Isabel le dolía un poco la garganta. También aprovechamos para informarnos sobre qué ver en Praga, ya que era nuestro próximo destino.

Por la noche todavía llovía y, desde el piso 7 en el que estábamos podíamos ver a la gente correr con los paraguas del revés debido al viento… así que nos preparamos unas hamburguesas con queso, guisantes y tomate cherry y fuimos a dormir.

hamburguesa con queso guisantes y tomate cherry

Al día siguiente, tras desayunar y arreglar el problema con la habitación, fuimos a hacer la compra. En Alemania, encontraréis gran variedad de productos específicos en la mayoría de Reformhaus (normalmente tiendas de dietética) y también en DM Droguerie. Para la compra básica, podéis ir a los supermercados REWE dónde hay una zona dedicada al sin gluten en la que también encontraréis su marca blanca, que está mejor de precio. Esta vez fuimos al Lidl que, aunque no tenían una zona dedicada al sin gluten, encontramos productos sin gluten como, por ejemplo, pasta.

arroz a la cubana

Volvimos rápido al apartamento para poder prepararnos un arroz a la cubana antes de ir al Free Tour. Hacía mucho frío y seguía lloviendo… nos pusimos la ropa más abrigada que llevábamos y nos fuimos a Marienplatz, desde dónde empezaba el tour. Nos lo daba un chico argentino que llevaba años viviendo en Munich. Fue muy ameno. La primera parada fue en la Catedral, dónde nos explicó su historia y por que estaba construida con ladrillos. Después de enseñarnos la “Huella del Diablo”, volvimos a Marienplatz para ver el Carrillón. Eran las 17h. 

Huella del diablo catedral munich

De ahí nos dirigimos hacia Odeon Platz dónde, justo antes de llegar, paramos en un callejón entre Residenzstrasse y Theaterinstrasse. Este callejón es conocido como Viscardigasse. Muchos alemanes, lo utilizaban para evitar tener que cuadrarse y hacer el saludo nazi ante el estandarte con el águila dorada y la esvástica que había hecho ubicar Hitler delante del Felderrnhalle. Sentados allí, el guía nos explicó como fue el fallido golpe de estado, el Putsch de Munich.

Odeonplatz munich

Cuando llegamos a la plaza ya no llovía, pero seguía haciendo mucho frío. Allí nos explicaron la historia de los distintos edificios que se pueden ver y nos dejaron un rato para descansar. Aprovechamos para merendar unos bocadillos de lomo que nos habíamos preparado antes de salir.

Después de tocar el hocico de tres de los cuatro leones de la Residencia Real – el león es el símbolo de Bavaria y, según el guía, da suerte tocarle el hocico a tres de los cuatro (tocar los cuatro es avaricioso y hace el efecto contrario) mientras pides un deseo – nos dirigimos al teatro. Estábamos llegando al final del tour y empezaba a llover de nuevo. Tras escuchar la historia del Teatro Nacional y del rey que lo había mandado construir, dimos un paseo por la calle Maximilian Strasse, famosa por sus tiendas de lujo. El tour terminó en la Cervecería Hofbräu de Munich.

Al acabar el tour, con viento y lluvia cada vez más fuertes, buscamos un Decathlon para ir a comprar guantes y ropa de abrigo. Estábamos a 11 grados y la previsión del tiempo para los próximos destinos – Hallstatt, Innsbruck y Zermatt – era todavía peor. ¡De hecho en Zermatt estaba nevando!

Una vez equipados, volvimos al apartamento a preparar la cena. Al día siguiente madrugábamos para ir a ver el castillo de Neuschwanstein, a 125km de Munich, hacia el Sur.

guisantes con beicon y huevo cocido

Podéis ver las fotos del viaje aquí.

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. ¡Muchas gracias! 

 

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Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron con celiaquía y/o intolerancia al gluten… ¡por fin! Y digo “¡por fin!” porque antes de que me diagnosticaran me encontraba muy mal… ¡de veras! Además, soy intolerante a la lactosa – aunque de vez puedo permitirme comer un yogur y un poco de queso -, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas (kiwi, melón, sandía y plátano). Cuando era un niño, también tuve una reacción alérgica a la penicilina pero me hicieron pruebas de nuevo hace poco y lo descartaron, así que sería otra cosa… ¡sí! Dejando el polen y las plantas de lado, estos son más o menos mis problemas con la comida… Viajar y comer son mis hobbies y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… y os puedo asegurar que – más allá de los riesgos que he corrido a veces – en más de 20 años viajando por el mundo, ¡puedo contar las veces que me han “envenenado” con los dedos de una sola mano! Así que no está tan mal… ¡Espero que os gusten nuestros viajes!

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