Idioma / Language: Inglés

Benabarre: una restaurante sin gluten que nos llevó a una de las maravillas del viaje, ¡La Muralla China de Huesca!

Llegamos al último día del viaje de las vacaciones de 2020. De hecho el último de ese año. Seguíamos en Monzón y ese día teníamos dos lugares que visitar. No sabíamos que de forma improvisada llegaríamos a un tercero que nos dejaría encantados. Además, ese día íbamos a descubrir uno de los restaurantes sin gluten en Benabarre. Podéis ver el video del viaje aquí o haciendo click en la imagen de abajo.

De nuevo, desayunamos en la pastelería Lis de la calle Juan de Lanuza número 4 de Monzón. Otro bocadillo de tortilla de patatas. Mientras desayunábamos, revisamos el listado de restaurantes sin gluten en Benabarre. Como no sabíamos muy bien qué plan llevaríamos, decidimos no reservar hasta última hora. Además, ese día íbamos bien de tiempo.

Nuestra primera parada fue en el pueblo de Graus. Inicialmente habíamos querido dormir allí pero en el momento de hacer la reserva vimos  que el precio del hotel que nos había gustado se había disparado. Por eso habíamos pasado dos noches en Monzón. Nuestra intención era descubrir la plaza mayor, que nos habían dicho que era preciosa. Paseamos un ratito por el pueblo hasta que pensamos que era buen momento de ir a la siguiente parada.

El siguiente lugar que queríamos visitar era el Centro Budista de Dag Shang Kagyu en el pueblo de Panillo. Estaba a pocos km de Graus, así que no tardamos mucho en llegar. Por desgracia, sólo pudimos verlo de fuera porque estaba cerrado. A parte, estaban haciendo mantenimiento. Fue bonito pasear por allí pero ha quedado pendiente conocer más sobre el lugar. No pudimos hablar con la persona de recepción porque estaba entretenida atendiendo a la Policía.

Una vez visitado el templo – que aunque leyendo este artículo parezca que íbamos a buen ritmo, no  fue así – volvimos al coche para ir dirección a uno de los restaurantes sin gluten en Benabarre que habíamos encontrado. Aunque es un pueblo bonito no lo visitamos. ¡Ahora sabréis porque! Llegamos al Restaurante ARP de la Calle el Abeto número 1 de Benabarre sobre las 14h.

Isa había llamado para reservar mientras yo conducía hacia allí. Aprovechando que hacía un día excepcional, decidimos comer en la terraza. ¡Qué terraza más bonita! Al ser entre semana y fuera de la época de vacaciones, estuvimos muy tranquilos en la mesa bajo ese árbol con vistas al pueblo.

El menú tenía muy buena pinta y, si no recuerdo mal, casi todos los platos eran sin gluten. Llevábamos un ritmo de comidas bastante alto y nuestro cuerpo empezaba a acusarlo. Aunque de viaje solíamos comer una cantidad 3 veces mayor a la que comíamos cuando estábamos en casa, por suerte, lo compensábamos con las caminatas que nos pegábamos.

Aun así, decidimos comer algo más suave. ¡Esto no significa que no estuviera bueno! Isa eligió una ensalada de tomate. ¡Ojalá encontrara tomates como esos! Eran grandes y jugosos. Además, la ensalada iba acompañada con un poco de queso, aceitunas negras y un poco de lechuga. Yo elegí uno de mis platos favoritos: ¡Trinxat! Este es uno de los platos de verdura que más me gustan. ¡El del Mas la Serra de Rupit también está muy rico!

Haz click en la imagen para acceder al formulario

Rematamos la comida con una butifarra con patata asada y un poco de alioli y un pastel ruso que compartimos. Se parecía mucho al de La Antilla en Zaragoza. ¡Todo riquísimo!

Después de comer habíamos pensado en visitar el pueblo de Benabarre. ¡No fue así gracias al camarero! Nos preguntó qué hacíamos allí en esa época y le contamos que estábamos de vacaciones. Luego se interesó por dónde habíamos estado y qué planes teníamos para esa tarde.  Le explicamos que queríamos ver el pueblo. Su pregunta nos dejó sorprendidos. ¿Habéis visitado La Cola de Caballo o la Muralla China?

¿Cómo? ¿Muralla China? Sonrió y nos dijo que la Muralla China de Huesca era preciosa. Le pedimos más información al respecto y nos indicó que estaba al lado de un pueblo que se llama Finestres. No estaba lejos y llevábamos el coche adecuado: un todoterreno. Nos dijo que era mejor ir en todoterreno porque hay unos cuántos km de camino de tierra que están un poco en mal estado. En ese trozo, como no hay cobertura, puede ser peligroso ir con un turismo.

Antes de salir miramos las opciones. No podíamos ir a ambos sitios que nos había recomendado. El nombre de “Muralla China” nos llamaba mucho la atención. Lo buscamos en internet y alucinamos con las fotos que vimos. ¡Decidido! ¡Ya teníamos planazo para esa tarde!

Nos montamos en el coche y nos dirigimos hacia el pueblo de Finestres.  El camarero tenía razón… la pista estaba un poco rota pero no tuvimos ningún problema en pasar por allí porqué íbamos con “pseudo-Jolly”. Para los que no conozcáis a Jolly, es mi todoterreno. Se llama “Jolly Jumper” como el caballo de Lucky Luke. En ese viaje habíamos ido con “Pseudo-Jolly”. Este es el coche de mi padre. El mío estaba en el taller. Es el mismo coche pero de color negro.

Llegamos al pueblo al cabo de poco y dejamos el coche en una esplanada que hay justo al lado. Estábamos solos. Bajamos del coche, cogimos la mochila y la cámara y empezamos a caminar hacia el pueblo. Solo quedaba una casa en pie. Era la última que habían dejado. El resto de edificios estaban en ruinas. En la iglesia, una carta colgada. Era de la señora que habitaba esa última casa. Se despedía del pueblo y nos daba la bienvenida a nosotros.

Pasada la plaza, curioseamos un poco entre los edificios derrumbados. Daba un poco de respeto meterse demasiado por miedo a que nos cayera algo encima. ¡Nunca se sabe! Luego, vimos que una calle enfilaba entre la iglesia y unas casas. La seguimos y vimos una señal que nos indicaba la dirección para llegar a la Ermita de San Marcos.  Según el camarero de ese restaurante sin gluten en Benabarre, desde allí había las mejores vistas de la muralla. ¡Y así era! ¡Uau! ¡Qué bonito! Parecía la cresta de un dragón. ¡Impresionante! Además, es posible llegar en piragua y meterse entre las dos crestas. ¡En medio un castillo! ¡Precioso! Definitivamente, una de las mejores recomendaciones del viaje.

Tras pasar casi toda la tarde allí admirando este lugar tan curioso, volvimos hacia Barbastro dónde paramos a comer en el Pirineos Bar Restaurante del a Calle General Ricardos número 13. Estábamos cansados y no teníamos mucha hambre así que compartimos una ensalada y unos huevos rotos con jamón.

Habíamos llegado al final del viaje. Al día siguiente, desayunamos en el coche ya de vuelta a Sabadell.

Y hasta aquí el último viaje de 2020, un viaje por el Pirineo catalán y aragonés que nos llevó a sitios maravillosos. Próximamente compartiré el último viaje que me queda pendiente, un viaje en el que estrenaba país: Túnez. Aunque en ese momento no lo sabíamos, sería el último viaje que haríamos juntos.

Podéis ver las fotos del viaje aquí.

HACIENDO CLICK EN EL MAPA DE RESTAURANTES SIN GLUTEN PODRÉIS VER TODOS LOS RESTAURANTES DE LOS QUE OS HEMOS HABLADO UBICADOS EN EL MAPA DE ESTABLECIMIENTOS SIN GLUTEN:

Y AQUÍ OS DEJAMOS LA TARJETA DE VIAJE SIN GLUTEN EN CASTELLANO:

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. Tended en cuenta que la lista de referencias puede cambiar. Por favor, aseguraos siempre antes de comer en los restaurantes que recomendamos .¡Muchas gracias! 

¡PARA NO PERDERTE NINGUNA DE NUESTRAS PUBLICACIONES, TE INVITAMOS A SUBSCRIBIRTE A NUESTRO BOLETÍN!

Subscríbete a nuestro boletín

* indicates required




 

Artículo anteriorRestaurantes sin gluten en Barbastro (1)
Artículo siguienteRestaurantes sin gluten en Savona (1)
Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron de enfermedad celíaca… ¡por fin! Además, soy intolerante a la lactosa, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas... Viajar sin gluten se ha convertido en mi mayor hobby y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… ¡aquí comparto mis experiencias viajando para descubrir restaurantes sin gluten, pastelerías sin gluten y heladerías sin gluten por todo el mundo! ¡Espero que os gusten nuestros viajes sin gluten!