Idioma / Language: Inglés

Ferrol: playas, calas y restaurantes con vistas a la ría

Tras ese magnífico desayuno que tomamos en el hotel O’Cabazo de Ribadeo, seguíamos nuestra apresurada ruta hacia el oeste. Nuestro próximo objetivo era descubrir restaurantes sin gluten en Ferrol. Antes, pero, queríamos disfrutar de algunos de sus paisajes. Teníamos muchos puntos de interés en la lista, pero finalmente sólo pudimos ver dos: Cala Sonreiras y los Acantilados de Vixia Herbeira. Eso sí… ¡valió mucho la pena! 

A modo de recordatorio, estamos relatando un viaje que hicimos en 2019, ya que lo poco que pudimos hacer en 2020, lo hemos compartido a través de nuestro canal de youtube.

En 2019 viajamos por el norte de España en dos viajes de una semana. Saliendo de Barcelona, esto nos limitaba un poco en tiempo y tuvimos que ir bastante rápido. Esperamos que con Vicky podamos ir a disfrutar de esta zona sin tantas prisas. Nos quedaron muchos sitios por descubrir. 

Nuestro primer objetivo era conocer la Cala Sonreiras. Esta cala es la culpable (en positivo claro) de que no tuviéramos tiempo de conocer otros lugares de la zona. Nada más llegar a la zona nos enamoramos del lugar. Para llegar a esta calita dejamos el coche en una zona habilitada para aparcar, en lo alto de los acantilados. Luego caminamos por un caminito que transita muy cerca del borde de los acantilados. ¡Que maravilla! Ver como las olas rompían decenas de metros más abajo era un espectáculo muy bonito. Además, el viento añadía ese toque marino que te hace sentir siempre bien. 

Llegó un punto en que el camino empezaba a bajar hacia la playa y, de repente, nos encontramos con esas escaleras de madera. ¡Impresionante! No contamos los escalones pero había bastantes. Por suerte, divididos en tramos unidos por pasarelas de madera también. A cada nivel descubríamos una vista cada vez más bonita. Además, había muy poca gente. Esa calita era solo para nosotros casi. Al llegar abajo nos sentamos un rato a admirarla. A lo lejos se veían pasar algunos barcos. Más tarde llegó una família para disfrutar de una tarde de pícnic. 

Aprovechando la marea baja, nos acercamos hasta las ruinas de lo que supusimos sería una construcción militar. 

Saltando por las rocas de Cala Sonreiras se nos hizo un poco tarde. Estábamos tranquilos porque ya sabíamos dónde comeríamos. Teníamos tres opciones en la lista. Volvimos de nuevo hacia Cedeira disfrutando del paseo y sin poder dejar de mirar atrás mientras subíamos por las escaleras de madera. ¡Visitar esa cala había sido una gran elección! 

Llegados a Cedeira, aparcamos y empezamos a mirar las distintas opciones que teníamos para comer. No sé si os pasa lo mismo, pero a mi el mar siempre me ha dado hambre. 

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En poco tiempo vimos que de las tres opciones que teníamos sólo nos valía una. Las otras dos estaban cerradas ese día. Nos sentamos en la terraza de la Pizzería Lanús, en el número 23 de la Rúa Ezequiel López, justo al lado de la ría. Este es un restaurante que está certificado por FACE, así que no tuvimos ningún problema para comer sin gluten en Cedeira. 

Toda la carta estaba perfectamente indicada. Esta vez no nos costó nada decidirnos. ¡Nos apetecía pasta! 

Tras comernos ese platazo de pasta sin gluten, dimos un paseo por la ría y volvimos al coche. Esta vez íbamos un poco hacia el norte para llegar a lo alto de los acantilados de Vixía Herbeira. La carretera para llegar arriba ya te da una pista de hacia adónde vas. Con fuertes pendientes y curvas cerradas, a medida que avanzábamos nos hacíamos a la idea de que estábamos en un terreno muy agreste. Además, estábamos subiendo muy alto. Al llegar arriba, casi salimos volando. ¡El viento soplaba muy fuerte! El parque eólico que hay instalado ahí arriba debe de ser uno de los más rentables del país (quizás exagero un poco, pero no me extrañaría).  

Las vistas desde ahí arriba daban un poco de vértigo. Además, la garita de piedra para la vigilancia marítima que construyeron en el siglo XVIII ofrecía una imagen aun más bonita. El muro que hay justo al borde del acantilado ofrece la seguridad necesaria para cualquiera que quiera asomarse. ¡Siempre con cuidado! 

Nos habría encantado estar mucho más rato ahí arriba contemplando las vistas pero el fuerte viente no nos lo ponía fácil. Además, el aire era muy frío ahí arriba. 

De vuelta a la ciudad, llegamos a Ferrol a media tarde. Por desgracia no pudimos pasear por la ciudad porque tuve que conectarme para liquidar algunos temas de trabajo. ¡Otra razón por la que volver a Ferrol! Mientras yo trabajaba, Isa filtró la lista de restaurantes sin gluten en Ferrol que teníamos. Nos pasaba como en León. Teníamos una lista muy larga pero con pocas referencias. Finalmente, Isa cruzó la lista que habíamos sacado de las aplicaciones sin gluten que usamos habitualmente con otras plataformas online de restauración. 

Finalmente elegimos ir al restaurante O Toldo Pulperia en R. Sol, 62, BAJO. ¡Aquí se nos fue de las manos! En positivo también, ¡claro! Empezamos con unos mejillones al vapor. Esto es algo que nunca pedimos en los restaurantes porque yo soy alérgico al pescado y a veces hay contaminación cruzada. Estábamos en Galicia y quería poder, al menos, disfrutar de un poco de marisco. Le explicamos mi alergia al camarero (a parte de la celiaquía) y nos aseguró que no habría problema. ¡Qué buenos estaban esos mejillones! 

Luego seguimos con otras tapas o raciones…. no sé lo que eran, pero os aseguro que eran muy completas. Pedimos unas croquetas, pero al indicarle que soy alérgico al pescado nos dijo que no podíamos porque freían los palitos de merluza allí también. Esto era buena señal porque saben bien lo que hacen en la cocina y tienen en cuenta las contaminaciones cruzadas a todos los niveles. Luego pedimos unas patatas bravioli como las de Tolosa, una de raxo, una de zorza y otra de pinchos de pollo. 

El gran problema es que todas las raciones venían con patatas fritas. Reconocemos que dejamos algunas… 

Al día siguiente, nos levantamos un poco pronto para poder aprovechar mejor el día. Desayunamos sin gluten en el hotel Alda el Suizo, que es donde nos hospedábamos. De ahí salimos directos hacia las Fragas do Eume. Nuestro próximo destino era A Coruña.  

Podéis ver las fotos del viaje aquí.

HACIENDO CLICK EN EL MAPA DE RESTAURANTES SIN GLUTEN PODRÉIS VER TODOS LOS RESTAURANTES DE LOS QUE OS HEMOS HABLADO UBICADOS EN EL MAPA DE ESTABLECIMIENTOS SIN GLUTEN:

Y AQUÍ OS DEJAMOS LA TARJETA DE VIAJE SIN GLUTEN EN CASTELLANO:

Y AQUÍ OS DEJAMOS LA TARJETA DE VIAJE SIN GLUTEN EN GALLEGO:

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. Tended en cuenta que la lista de referencias puede cambiar. Por favor, aseguraos siempre antes de comer en los restaurantes que recomendamos .¡Muchas gracias! 

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Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron de enfermedad celíaca… ¡por fin! Además, soy intolerante a la lactosa, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas... Viajar sin gluten se ha convertido en mi mayor hobby y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… ¡aquí comparto mis experiencias viajando para descubrir restaurantes sin gluten, pastelerías sin gluten y heladerías sin gluten por todo el mundo! ¡Espero que os gusten nuestros viajes sin gluten!