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Huesca: ¡Al mal tiempo, buena cara! Momento de spa y buenos restaurantes sin gluten

Salíamos de Bielsa con un día frío y un poco nublado pero con las pilas cargadas. Después de un buen desayuno en el Parador de Bielsa, nos dirigimos hacia el sur para ir a descubrir más restaurantes sin gluten en Huesca. Podéis ver el video de esta parte del viaje aquí o haciendo click en la imagen de abajo:

Tras seis días de naturaleza y pueblos pequeños volvíamos a la ciudad. Huesca nos recibía con el cielo nublado y un poco de lluvia. ¡Nada que no se pueda solucionar con un paraguas o pasando más horas en la habitación del hotel, restaurantes y bares!

Llegamos a Huesca a la hora de comer y, tras instalarnos en un hotel del centro, fuimos a por el primer restaurante sin gluten en Huesca

El restaurante se llamaba Restaurante Mérida en la Plaza Lérida número 2. Habíamos tardado solo dos horas y cuarto en llegar a Huesca y no estábamos cansados pero si hambrientos. Suelo tener hambre casi siempre pero cuando viajo… ¡todavía más! Aunque en viajes como este como mucho más de lo que suelo comer, siempre hay espacio en mi estómago para probar nuevos restaurantes y comidas típicas (cuando el sin gluten lo permite).

Esta vez elegimos del menú. Pedí lo que diría que son unas alubias con chorizo y un entrecot con patatas. Había la opción de pedirlo con salsa a la pimienta. De postre no recuerdo bien lo que era, pero creo que era un sorbete de limón o algo parecido. En el video del viaje lo podéis ver con más claridad.

Después de comer, volvimos a dejar el coche en el hotel y tras descansar un poco en la habitación fuimos a dar un paseo. ¡La lluvia nos estaba dando una tregua!

Paseamos por la catedral y el centro hasta la hora de cenar. El otoño estaba anunciando su llegada y el frío empezaba a notarse. Además, con el tiempo que había hecho las temperaturas habían caído considerablemente. ¡No era desagradable pasear!

A la hora de cenar nos fuimos hacia otro lado de Huesca. Esta vez íbamos a cenar en el Bar Hifer en la calle Ing. Montaner número 2. Según las reseñas que habíamos leído, era un sitio famoso por sus tostas.

¡Nos encantó! Tenían la carta marcada con todos los alérgenos y podían adaptar casi todos los platos. Al llegar les expliqué que, a parte de celiaquía, también soy alérgico al pescado. ¡Lo tuvieron muy en cuenta! Sitios así valen mucho la pena.

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Nos trajeron un aperitivo y una ensalada. Mi aperitivo era distinto al de Isa porque la croqueta era de pescado. A mi me adaptaron otra cosa. ¡Y la ensalada igual! La mía la trajeron sin atún. ¡Estos detalles marcan la diferencia! En otros restaurantes quizás te quedas sin aperitivo…

Pedimos dos tostas pero una no la fotografíe y no recuerdo de qué era… Hace un año de este viaje y no hice un diario porque teóricamente sólo iba a hacer videos de Youtube. La que si recuerdo es la tosta de solomillo de cerdo con foie y reducción de Pedro Ximénez. Estaba riquísima. Además era perfecta para compartir porque eran dos tostadas de pan. ¡Delicioso! Tras el aperitivo, la ensalada y la tosta no nos quedaba espacio para postre así que decidimos dejarlo ahí. Contentos de haber cenado tan bien, volvimos paseando hasta el hotel. ¡Suerte que a la vuelta teníamos que caminar porque salimos realmente llenos!

Como al día siguiente daban más lluvia, nos levantamos a una hora razonable. No teníamos el desayuno contratado así que fuimos a la tienda Chez Marzola de la calle Coso Bajo número 11. La habíamos visto la tarde anterior mientras paseábamos. Decidimos comprar allí unas pastas sin gluten para desayunar sentados en el banco de la laza de delante del hotel.

La intención de ese día era ir a visitar Los Mallos de Riglos y comer en Agüero. ¡No pudimos!

Al llegar allí, estaba lloviendo bastante y no nos apeteció bajar a pasear. Además, tampoco podríamos hacer la ruta circular que rodea los malos. Ni íbamos preparados para la lluvia ni para hacer una caminata con barro. Más tarde, con unos amigos volvería con “Vicky”. Si viajáis en furgo camper, en el pueblo de Riglos hay tres parkings dónde probablemente podáis pasar la noche: dos en la carretera que entra hacia el pueblo y otro en el cementerio.

Al ver el panorama, decidimos dar la vuelta y volver a la ciudad a probar más restaurantes sin gluten en Huesca.

Esta vez elegimos el Restaurante Los Argentinos en la calle Sobrarbe número 27. Está una calle muy estrecha, paralela a la del Coso. Nos costó un poco encontrarlo, pero finalmente dimos con él. Allí comimos cosas totalmente distintas. Yo pedí una pizza sin gluten. Hacía tiempo que no comía una y me apetecía mucho. Aunque estaba rica, comparado con lo que pidió Isa, no fue una buena elección.

Ella pidió una escalope milanés que tenía una pinta deliciosa. El plato estaba a rebosar. Un filete de ternera rebozado con un trozo de jamón york encima y queso fundido acompañado de una ensalada y patatas fritas. ¡El filete estaba realmente tierno! La verdad es que me hubiera encantado comerme eso. ¡Ahora mismo lo haría y eso que estoy escribiendo este post a las 11 de la mañana!

De postre pedimos un dulce de leche con queso para compartir. ¡Riquísimo!

¡El resto de la tarde nos lo tomamos de relax total! Aprovechando que la lluvia daba una pequeña tregua, dimos un paseo tranquilo de vuelta al hotel. Al llegar, llovía de nuevo. Sabiendo que el tiempo no acompañaría en Huesca, la noche anterior habíamos reservado una hora en el Spa del hotel.

Nos pusimos el albornoz y nos dedicamos a relajarnos en el baño turco, las duchas frías, el jacuzzi y la terraza del spa, contemplando la puesta de sol. ¡Fue una tarde muy agradable y reparadora!

Al salir del Spa, volvimos a la habitación a cambiarnos y salir a dar otro paseo. Esos días en Huesca fueron muy tranquilos. Sin grandes planes y dejándonos llevar por el estómago. Con tanto paseo habíamos podido localizar varios restaurantes sin gluten en Huesca y ya sabíamos a cuál íbamos a ir para cerrar ese capítulo del viaje.

Teníamos una reserva en el restaurante Comomelocomo de la Calle Padre Huesca número 5.

Esta vez cenamos algo sencillito. Un plato de jamón ibérico con pan sin gluten tostado y con un poco de tomate picado. Luego cayeron un par de pinchos de foie con solomillo y otro de solomillo con queso de cabra y cebolla caramelizada y lo rematamos con un pastel ruso de postre. El pastel ruso lo descubrí por primera vez en La Antilla de Zaragoza. Si no me equivoco, este postre es famoso en Huesca gracias a la receta que desarrolló la Pastelería Ascaso. Este no pudimos probarlo, pero el que comimos en el Comomelocomo estaba riquísimo. Desconozco si era de esta pastelería o no. ¡Lo importante es que era sin gluten!

Como veis, nuestra estancia en Huesca se centró principalmente en paseos y comidas. ¡Estuvo bien! Al día siguiente iríamos dirección a Alquezar para hacer la ruta de las pasarelas. Luego dormiríamos en Monzón para ya afrontar la última etapa del viaje. ¡Era prometedora!

¡Y  hasta aquí el relato de mi experiencia comiendo sin gluten en Huesca!

Podéis ver las fotos del viaje aquí.

HACIENDO CLICK EN EL MAPA DE RESTAURANTES SIN GLUTEN PODRÉIS VER TODOS LOS RESTAURANTES DE LOS QUE OS HEMOS HABLADO UBICADOS EN EL MAPA DE ESTABLECIMIENTOS SIN GLUTEN:

Y AQUÍ OS DEJAMOS LA TARJETA DE VIAJE SIN GLUTEN EN CASTELLANO:

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. Tended en cuenta que la lista de referencias puede cambiar. Por favor, aseguraos siempre antes de comer en los restaurantes que recomendamos .¡Muchas gracias! 

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Me llamo Santi y actualmente vivo en la provincia de Barcelona. En 2001, me diagnosticaron de enfermedad celíaca… ¡por fin! Además, soy intolerante a la lactosa, la alergia al pescado me mata, ¡literalmente!, y también algunas frutas... Viajar sin gluten se ha convertido en mi mayor hobby y creé Gluten Free Adventures por esta razón. Desde los 8 años, he viajado y vivido en distintos países… ¡aquí comparto mis experiencias viajando para descubrir restaurantes sin gluten, pastelerías sin gluten y heladerías sin gluten por todo el mundo! ¡Espero que os gusten nuestros viajes sin gluten!