Idioma / Language: Inglés

Miami: un camarero, una ensalada sin gluten y un premio para ponerse a llorar

El desayuno del día siguiente fue otra odisea… yo participaba en una de las mesas redondas de la convención y habíamos quedado todos los ponentes para prepararlo.

Al sentarme en la mesa del restaurante donde desayunábamos, informé al camarero de que yo era la persona celíaca. ¿A qué no adivináis lo que pasó? ¡Exacto! ¡No estaba informado! Al cabo de 15 minutos volvió para decirme que no podían prepararme nada sin gluten porque la cocina estaba muy ocupada con dos bufetes más. ¡Menuda suerte estaba teniendo con los restaurantes sin gluten en Miami! La suma de sueño, hambre y nervios me hizo dar una respuesta tajante (pero muy educada): “Me da igual lo ocupados que estén. Tanto la organizadora como yo en la reserva hemos informado al hotel sobre mis alergias desde el principio. Tengo que desayunar antes de que empiece la convención.” le dije.

Al cabo de cinco minutos el camarero volvía con un plato con unos huevos revueltos, un par de tostadas y fruta.

Al ver la fruta, pedí a la camarera que revisara el listado de alergias que había enviado. Soy alérgico al melón y habían puesto melón… después del desayuno hablé con la organizadora del evento para que pusiera una queja, ya que tanto en la cena como en el desayuno había tenido problemas con la comida. Me quedaban dos días más en ese hotel y no quería tener que perseguir a todo el mundo para poder comer bien… por muchas aplicaciones sin gluten que consultara, durante esos días no tendría oportunidad de salir a comer a ninguno de los restaurantes sin gluten en Miami que había encontrado…

La mañana fue muy interesante, ya que nos presentaron los planes de futuro de la compañía.

A la hora de comer vino a verme el Director de Banquetes del hotel. Se disculpó conmigo y me aseguró que no volvería a tener problemas con la comida sin gluten. En eso tenía razón… pero con quien tendría problemas sería con el camarero. Supongo que no se lo dirían muy bien, ya que estuvo “de morros” conmigo hasta el final de mi estancia. La cocina entregaba mis platos envueltos en film transparente y, la primera vez que trajo mi comida, me dejó el plato sin precintar encima de la mesa. Una camarera le llamó la atención, ya que debía servirlo sin el plástico. Su respuesta fue muy desafortunada. “Que se coma el plástico también” dijo.

De la respuesta del camarero me sorprendieron dos cosas: la primera fue la rabia con que lo dijo; y la segunda que lo dijera a mi lado. Como el 90% de los asistentes era norte-americano, pensó que yo también lo sería y por eso se tomó la libertad de decir eso en castellano a mi lado… le pedí que controlara su ira, ya que yo no era el responsable de que la comunicación interna de su hotel no fuera buena… desde entonces todo fue con normalidad. Como veis, hasta el momento, la experiencia comiendo sin gluten en Miami no estaba siendo muy buena… ¡una pena! Además, en los coffee breaks tampoco había nada sin gluten…

Después de la comida, el Sr. Joe Moglia vino a darnos una charla sobre la motivación en los equipos. El formato de la charla era muy norte-americano. Además, el hilo conductor de esta era el patriotismo y el fútbol americano. Esto hizo que me fuera un poco difícil de seguir, pero reconozco que fue muy interesante ver cómo el 90% de los asistentes – norte-americanos, por supuesto – asentía sin parar con los ojos brillando de emoción.

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Tras la charla, hicimos la mesa redonda sobre “Developing Leadership” en la que los jóvenes que desempeñamos puestos de responsabilidad en la empresa explicábamos cómo habíamos llegado hasta allí y cuáles eran nuestros planes de crecimiento. ¡Fue toda una experiencia! La verdad es que estaba un poco nervioso por tener que hablar sobre mi delante de tanta gente y en inglés… ¡es distinto cuando explico mis viajes sin gluten en las jornadas que organizan las asociaciones de celíacos!

Después de la mesa redonda, el Presidente del Grupo cerró las jornadas y dio paso a los juegos. Fuimos la playa a hacer una gimkana. Pasamos una tarde muy agradable jugando por la playa, haciendo fotos y videos y ganando (o perdiendo) puntos. Estas actividades son magníficas para poder fortalecer los equipos y motivarlos para seguir trabajando a un buen ritmo.

Al volver al hotel nos dieron un rato de descanso para reencontrarnos de nuevo en la sala de conferencias. Hacía mucho viento, de manera que no podríamos comer en la terraza. Para solucionarlo, convirtieron la sala de conferencias en un comedor con unas mesas enormes. Para evitar amiguismos, cada uno se sentó con su grupo.

Supongo que alguno de vosotros todavía se pregunta qué son las últimas dos fotos: un plato y tres cogollos. Al menos esta vez era muy fácil identificar cuál de los dos era el sin gluten…  ¡qué risa! El menú que había escrito en las mesas era prometedor: ensalada César (la mía sin trozos de pan), pollo al horno con verduras, y un pastel de chocolate. Cuando nos trajeron las ensaladas César el menú se convirtió en desesperanzador y esperanzador a la vez: ¡solo podía ir a mejor! A mí me hizo especial gracia porque esta vez no sólo fui yo el que se quedó mustio al ver ese plato… ¡esta vez todos los platos eran para ponerse a llorar! La única diferencia entre la ensalada sin gluten y la con gluten es que una tenía un trocito de pan tostado… ¡Creo que fue la peor ensalada que he comido en mi vida! ¡Y la más divertida! Tendríais que haber visto la cara de los no celíacos… ¡y la mía! 

¡El pollo al horno con verduras ya estaba más elaborado! La esperanza volvió a nosotros… de hecho, era muy difícil que nos trajeran un plato peor que ese intento de ensalada… Mientras comíamos, la dinamizadora iba presentando las puntuaciones de los juegos de Team Building que habíamos estado haciendo durante la tarde. Y lo mejor de todo es que lo hacía mostrando fotos de los grupos haciendo las distintas actividades… ¡qué risas!

Tras el postre, empezaron a entregar los premios. Había un premio para los tres ganadores y uno para el grupo perdedor. ¡Esta vez yo estaba en el grupo perdedor! ¡Habíamos quedado los últimos! Además, me tocó a mi dedicar unas palabras a todos después de que nos entregaran el premio al último grupo: ¡un pollo de goma! ¡Además era totalmente inútil, porque no hacía ni ruido si lo apretabas! En fin… Tras dedicar unas palabras de agradecimiento a todos, seguí comiendo entre risas ese pastel de chocolate sin gluten que me habían traído de postre. 

El encuentro terminaba después de comer al día siguiente y todos mis compañeros volverían a Barcelona. Yo me quedaría un par de días más para una formación sobre una nueva herramienta de Marketing que queríamos implantar. ¡Todo mejoró un poco más después! ¡Pronto os sigo contando!

Podéis ver las fotos del viaje aquí.

HACIENDO CLICK EN EL MAPA DE RESTAURANTES SIN GLUTEN PODRÉIS VER TODOS LOS RESTAURANTES DE LOS QUE OS HEMOS HABLADO UBICADOS EN EL MAPA:

Y AQUÍ OS DEJAMOS LA TARJETA DE VIAJE SIN GLUTEN:

Tarjeta de viaje sin gluten en Ingles

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. Tended en cuenta que la lista de referencias puede cambiar. Por favor, aseguraos siempre antes de comer en los restaurantes que recomendamos .¡Muchas gracias! 

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