Idioma / Language: Inglés

Villafranca del Bierzo: por dónde pasa el Camino de Santiago sin gluten

Antes de empezar, este es otro viaje de Isabel con sus Padres.

Al igual que el verano pasado, este año también queríamos hacer un viaje por el norte de España. En total nos fuimos una semana y nuestra primera parada fue Villafranca del Bierzo. Este es un pueblecito de León que puede que conozcáis porque es uno de los puntos de paso del Camino de Santiago francés.
Como siempre antes de irnos, estuvimos buscando posibles restaurantes. No obstante, lo único que encontramos fue el Parador. Ante esa escasa oferta de opciones sin gluten, decidimos comer y cenar allí.

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El primer día llegamos a la hora de comer, así que fuimos directos al restaurante. Lo primero que hicimos fue preguntar por el menú, ya que hace unos años tenían una carta especial para los celíacos, pero últimamente adaptaban los platos de la carta normal. Ahora sí que tenían un ‘Menú de verano’ sin gluten, pero si os digo la verdad a mí me apetecía más pedir algo de la carta, ¡especialmente cuando leí ‘Timbal de patatas con huevos fritos y jamón’!.

Acabé pidiendo una parrillada de verduras de primero y de segundo el timbal. La camarera me dijo que no había ningún problema en adaptármelo, solo que las patatas tenían que ser fritas en lugar de asadas ¡imaginaos! ¡Ah! También tenían pan sin gluten, claro, que en Paradores suele ser el de Betina. Esta vez, además, me lo trajeron tostado. Así está mucho mejor, ya que a veces no lo hornean bien y no queda demasiado bueno, mientras que si lo tuestan siempre queda bien hecho y está caliente.
Después de eso me quedaba poca hambre, así que de postre me pedí un plato de fruta.

Esa tarde estuvimos paseando y viendo el pueblo. Es bastante pequeño, así que en menos de una hora se puede recorrer entero. ¡Eso sí! Tened en cuenta que si llegáis un lunes, como nosotros, encontraréis todas las Iglesias y monumentos cerrados.
Después de la caminata volvimos al Parador para cenar, pero esta vez más ligero. Nos pedimos una tabla de embutidos y una ración de queso, que siempre son una buena elección.

Al día siguiente nos despertamos temprano porque teníamos una visita guiada por Las Médulas, que se encuentran bastante cerca de allí. La verdad es que yo había visto muchas fotos y tenía muchas ganas de ir, pero aun así me impresionaron muchísimo. Son uno de esos paisajes que hay que ver en persona. Me recordaron un poco a las Pirámides de Arena que vimos en Bolzano, o a las montañitas erosionadas de las Bardenas Reales de cuando fuimos a Calahorra, en la Rioja.
Nosotros hicimos la visita guiada hasta ‘La Cuevona’ y ‘La Encantada’, y fue muy interesante aprender cómo trabajaban los romanos y cómo llegó a formarse ese paisaje tan único. Definitivamente recomendado.

Para comer no había encontrado nada sobre la oferta sin gluten en el pueblo, así que habíamos reservado en el Parador. Una vez allí la verdad es que nos dieron ganas de probar algún restaurante, ya que eran todos muy bonitos y en la carta tenían muchas cosas a la plancha. No obstante, era tarde y decidimos volver.

Ese día me pedí de primero ensalada mixta y de segundo unos escalopines con patatas. Estos sin rebozar, claro. Aun así estaba todo buenísimo otra vez.

Ese día por la tarde sí que pudimos ver bien el pueblo, ya que por fin estaba todo abierto. Nos gustaría haber hecho una visita guiada, pero teníamos que ser mínimo 8 personas, así que tuvimos que conformarnos con una audioguía. Hay varias iglesias bonitas, además de algunas calles muy antiguas, como la Calle del Agua, que es la más conocida.

Curiosidad: una de sus iglesias (Iglesia de Santiago) tiene una ‘Puerta del Perdón’, donde los peregrinos enfermos que no pueden continuar hasta Santiago de Compostela tienen el privilegio de ganar el Jubileo.

Aunque, para mí, lo más peculiar del pueblo fue la visita al Museo de Ciencias Naturales y Etnográfico de los Padres Paúles. Allí se pueden ver animales disecados, plantas, fósiles y, en general, curiosidades recopiladas por estos monjes para enseñar a los niños. Es realmente curioso, a mí me encantó.

En definitiva, ya sea porque estéis haciendo el Camino de Santiago o porque queráis visitar las Médulas, Villafranca del Bierzo es un pueblecito con mucho encanto en el que hacer una parada. No es un lugar fácil para comer sin gluten, pero siempre nos quedará el Parador.

HACIENDO CLICK EN EL MAPA DE RESTAURANTES SIN GLUTEN PODRÉIS VER TODOS LOS RESTAURANTES DE LOS QUE OS HEMOS HABLADO UBICADOS EN EL MAPA DE ESTABLECIMIENTOS SIN GLUTEN:

Y AQUÍ OS DEJAMOS LA TARJETA DE VIAJE SIN GLUTEN EN ESPAÑOL:

P.D.: Por favor, tened en cuenta que en este blog comparto mis viajes, anécdotas y experiencias sobre viajar sin gluten por el mundo. Es posible que, en alguno de mis viajes, vaya a algún restaurante no certificado o exista el riesgo de que me contaminen con gluten. Tended en cuenta que la lista de referencias puede cambiar. Por favor, aseguraos siempre antes de comer en los restaurantes que recomendamos .¡Muchas gracias! 

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